La Vanguardia, 14 noviembre 2000

¿Qué hacer con los hijos? 

Como madre me preocupa el futuro de nuestros hijos. La mujer se ha ido integrando en el mundo laboral, pero no se puede decir lo mismo de los cursos escolares de nuestros hijos. El curso empieza demasiado tarde, tiene demasiados festivos y termina demasiado temprano. 

Cuando nuestros hijos no tienen clase tenemos que pensar en varias opciones: los abuelos son mayores y lo que necesitan es alguien que cuide de ellos, los canguros es una cuestión de dinero y de confianza y las colonias y "casals d'estiu" aunque sean públicos han de cubrir 3 meses de verano, 15 días por Navidad, 10 días de Semana Santa, más puentes y festivos de la escuela. ¿Todo el mundo puede hacer frente a este gasto económico? Además, no todos los padres que trabajamos disponemos de tantos días de fiesta para estar con nuestros hijos. 

Pero el problema se agrava cuando llegan a la adolescencia porque creen que ya son mayores para estar con los abuelos, canguros o ir de colonias. Y lo que hacen es estar todo el día frente al ordenador o fuera de casa con amistades, posiblemente poco recomendables. Debemos ser conscientes de que, con el nuevo sistema educativo, los jóvenes tienen un bajo índice escolar y disfrutan de tres meses de vacaciones en verano a costa de la economía familiar. 

Padres, Gobierno y educadores tenemos que encontrar una solución rápida. Todos estamos implicados y debemos ser capaces de ayudar a la mujer que se ha incorporado al mundo laboral sin desatender sus responsabilidades familiares. 

GEMMA MARTÍ GUITART 
Barcelona
 

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