El Correo, 14 abril 2000

 Los vascos trabajarán hasta los 70 años si persiste la baja natalidad

 Euskadi es la región más envejecida de Europa

 Las palabras de Mari Carmen Gallastegui cayeron como un cubo de agua fría entre los periodistas que cubrían el acto. Si las cosas no cambian, dijo la ex consejera de Economía del Gobierno vasco, habrá que «retrasar la edad de la jubilación más allá de los 65 años».

 ¿Cómo? Entre risitas nerviosas e intercambio de miradas de preocupación de los trabajadores presentes, Gallastegui presentó como «inevitable» una prolongación de la vida productiva de los asalariados si persisten las actuales tasas de natalidad entre una población cada vez más envejecida e incapaz de garantizar el recambio generacional. «Trabajar hasta los 70 es una barbaridad. Lo lógico es que nos sustituyan los jóvenes que no trabajan», dijo la catedrática de Fundamentos de Análisis Económico de la UPV. ¿Pero dónde están esos jóvenes? La respuesta es que, muchos, no han nacido.

 La natalidad del País Vasco continúa en mínimos históricos. Este año, el índice de natalidad se sitúa en 0,95 nacimientos por mujer. En 1990, cuando debieron haber nacido los niños que hacia el 2010 se incorporarían al mercado de trabajo, la tasa de Euskadi era también muy baja, apenas 0,97 hijos. Y, aunque las previsiones del Instituto Vasco de Estadística vaticinan un repunte para el año 2010 (hasta 1,25), esta cifra está aún muy lejos de alcanzar los 2,1 hijos por mujer que garantizarían el relevo generacional.

 Este hecho se traduce, de forma directa, en una reducción del número de habitantes del País Vasco. Si, además, se tiene en cuenta el imparable crecimiento de la esperanza de vida de los vascos (hasta 85,3 años para las mujeres y 76,4 años para los hombres en el 2010), las previsiones presentan un horizonte dominado por el envejecimiento de la población. Dentro de diez años, el grupo de población de entre 0 y 19 años (336.000 personas) será menor que el de mayores de 65 años. Es decir, habrá muchos más mayores que jóvenes. Menos sueldos para cotizar, menos ingresos para el sistema público de pensiones.

 Sistema de pensiones

Como subrayó ayer el catedrático de Sociología Urbana de la UPV, Víctor Urrutia, dentro de diez años vivirán en el País Vasco 425.000 personas mayores de 65 años. De ellos, 225.000 tendrán 75 años cumplidos y 55.000 habrán rebasado los 85 años de vida. «Euskadi es el país más envejecido de Europa y seguirá siéndolo», dijo.

 En esa atmósfera de cambios, presentó Gallastegui su batería de propuestas, como la jubilación a los 70. Muchas cosas deben cambiar. La primera, que los poderes públicos perciban la entidad de la marea gris que se les viene encima. «Que haya más viejos puede hacer que disminuya el ahorro. Los jóvenes y maduros ahorran; los mayores gastan lo que fueron ahorrando. El sector público debe desarrollar una política fiscal que compense la disminución del ahorro público», subrayó Gallastegui. «Surgirán nuevos sistemas de pensiones para complementar el sistema público», sostiene Víctor Urrutia.

 «Si queremos recuperar población van a tener que producirse movimientos migratorios», aseguró Gallastegui. Javier San Vicente, del Instituto Vasco de Estadística, precisó que cada año llegan al País Vasco entre 12.000 y 14.000 personas, la mayoría procedentes de comunidades limítrofes. Apenas 2.000 emigrantes lo hacen desde Portugal y los países del Este de Europa. «Lo cierto es que la emigración es muy pequeña. ¿Quién iba a venir aquí si no había empleo?», se pregunta Víctor Urrutia.

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