La Razón, 16 junio 2000

Un nuevo plan del Gobierno galo prevé bajas remuneradas para cuidar de los hijos enfermos 

Conceder a los padres bajas remuneradas para que puedan cuidar de sus hijos enfermos, así como aumentar y adaptar las guarderías a las necesidades de las familias modernas, son los ejes principales de un plan anunciado ayer por el Gobierno francés.

El anuncio fue realizado, durante la Conferencia anual de la Familia celebrada ayer en París, por el primer ministro francés, Lionel Jospin, quien garantizó un incremento de 1.600 millones de euros sobre los 5.030 millones anuales que se detinan ya a las ayudas familiares. Ante responsables políticos, representantes de asociaciones familiares y agentes sociales, Jospin, acompañado por las ministras de Empleo, Martine Aubry, y de Justicia, Elisabeth Guigou, expuso su diseño de una política familiar que prevé que dé sus frutos de aquí al 2002, curiosamente, fecha de las próximas elecciones legislativas.

Así, según los analistas, con este plan se da el pistoletazo de salida a la campaña electoral en lo referente a la familia.

70.000 nuevas guarderías 

La mayor inyección financiera, unos 230 millones de euros, irá a parar a los ayuntamientos para que construyan nuevas guarderías o amplíen las existentes, con el fin de hacer frente a la fuerte demanda, lo que supondrá la creación de 70.000 nuevas plazas. En la actualidad, sólo el 9 por ciento de los niños menores de tres años puede acceder a una plaza en las guarderías municipales y una cuarta parte de los niños de esa edad (2,2 millones) es confiado a cuidadores "no identificados": vecinos, familiares o "trabajo en negro".

No obstante, el punto del plan que más ha llamado la atención es la posibilidad de que un trabajador con un hijo enfermo pueda tomarse una baja retribuida para cuidar de él. Una medida cuya duración será de 3 meses renovables y que se aplicará en los nacimientos prematuros, enfermedades o accidentes graves y alergias complicadas.

De los 1.600 millones de euros anunciados, 564 millones se destinarán al cuidado de los niños, 990 millones a la vivienda, 30 millones a las bajas retribuidas por hijo enfermo y 15 millones, que se sumarán a los 2.744 millones actuales, para ayudar a las madres que reducen o interrumpen su actividad profesional tras el embarazo.
 

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